POLITICA EXTERIOR Y DE SEGURIDAD DE ESPAÑA EN 2003
5.- El estancamiento
de las relaciones con Iberoamérica
Tampoco en el ámbito de las relaciones con Iberoamérica,
el 2003 fue un año fácil. Los cambios experimentados
en Brasil, tras la elección del presidente Ignacio Lula da
Silva, han abierto unas expectativas de progreso en este país
que de traducirse en realidades, provocarán una importante
estabilidad regional del que está necesitada ante la gravedad
de la situación política de Venezuela; Bolivia y Perú,
la continuidad de la guerra en Colombia y los efectos de la crisis
económica argentina. (13) Una crisis, ésta última,
todavía abierta a pesar de la mejoría experimentada
y que ya le permitió al Presidente Duhalde levantar, a finales
de Marzo, las medidas de restricción financiera más
conocidas como el “corralito”.
La retirada de las elecciones en la segunda
vuelta del candidato peronista Carlos Menem, concedió automáticamente la
presidencia del país a Néstor Kirchner, cuyo programa
de gobierno contemplaba importantes medidas de reformas macroeconómicas,
destinadas a paliar los efectos de la crisis, y no menos significativas
medidas de reformas institucionales, comenzando por la renovación
de toda la cúpula militar. (14) El punto
crítico en las relaciones hispano-argentinas se suscitó en
relación con las empresas españolas establecidas en
el país y que controlan una parte decisiva del sector servicios
(telefonía; banca; transportes), así como de sectores
estratégicos como las explotaciones petrolíferas; la
energía eléctrica o las autopistas.
La política del Gobierno de Kirchner descansa en el supuesto
de que las empresas extranjeras obtuvieron unas condiciones de implantación
demasiado onerosas para una economía en crisis como la argentina
y que deben contribuir a la recuperación de la situación
económica del país. Alternativamente, las autoridades
argentinas tratan de potenciar la competencia de las empresas nacionales
con las de capital extranjero para que asuman una parte significativa
de la producción de bienes y servicios que en la actualidad
se aportan por estas últimas.
Hasta el presente, el Gobierno español no parece que haya
querido hipotecar las relaciones oficiales con Argentina con medidas
de presión en aras a apoyar los intereses de nuestras empresas
establecidas en ese país. Semejante política de prudencia
parece razonable siempre y cuando las autoridades argentinas se muestren
también interesadas en no perjudicar unilateral y abusivamente
a dichas empresas. (15) En caso contrario, nuestras
autoridades deben contemplar las medidas necesarias para proteger
la proyección internacional de nuestras empresas, evitando
que un exceso de prudencia pueda ser interpretado, equivocadamente,
por otros gobiernos como una inhibición o debilidad frente
a sus abusos. (16)
La creación el 15 de Enero del Grupo de Países Amigos
de Venezuela, en el que junto a España participan también
estados Unidos; Brasil; Chile; México y Portugal, para mediar
entre el Presidente Hugo Chávez y la oposición, no
ha logrado evitar el deterioro de la situación política
venezolana aunque ha impedido la escalada en la violencia que amenazaba
con llevar al país a una guerra civil. Considerando las condiciones
de división y enfrentamiento que existen en Venezuela, la
gobernabilidad del país pasa por un proceso de negociación
política, iniciado en Mayo, y de posterior reconciliación
nacional difícil de alcanzar ya que el deterioro económico
y social se agrava cada día más constituyendo una importante
hipoteca.
Pero el acontecimiento más significativo en la región,
ha sido la elección del Presidente brasileño Lula da
Silva, vinculado al Partido de los Trabajadores (PT), con un ambicioso
programa de transformaciones políticas, sociales y económicas
que incluyen la reforma de la propiedad de la tierra, la erradicación
del hambre y la pobreza extrema así como la lucha contra la
corrupción. El verdadero dilema para el Presidente Lula resulta
de la necesidad de compatibilizarlas dichas reformas con los requerimientos
internacionales para satisfacer la cuantiosa deuda acumulada por
el país, más de 222.000 millones de $ en 2002, como
condición necesaria para garantizar la estabilidad del real
y la entrada de inversiones extranjeras que mantengan el desarrollo
y la modernización del país.
Desde luego, la experiencia brasileña va a resultar definitiva
para el futuro inmediato de la región, no sólo porque
Brasil aspira a convertirse en la potencia que articule y represente
en el sistema internacional los intereses políticos y económicos
del Cono Sur, sino porque el éxito o fracaso de la política
del Presidente Lula tendrá un efecto multiplicador en países
como Venezuela; Ecuador; Perú; Bolivia o Argentina. El Gobierno
español ha optado por un expreso reconocimiento y un decidido
apoyo al Presidente Lula, como lo demuestra la concesión del
Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional.
Sin embargo, la evolución de las relaciones hispanobrasileñas
no sólo van a depender la voluntad de las autoridades de ambos
países sino también del rumbo que experimente la precaria
situación de la zona. En efecto, el liderazgo regional que
aspira a ejercer Brasil ha mostrado ya la diferencia de intereses
y de objetivos que le separan con respecto a la política española
hacia Iberoamérica, al menos en cuatro importantes temas:
la crisis e intervención en Irak; una nueva regulación
del comercio mundial; la Cumbre Iberoamericana de Naciones y las
relaciones con Cuba.
El fracaso de la reunión ministerial de la Organización
Mundial del Comercio, celebrada en Cancún durante el mes de
Septiembre, demostró de un modo decisivo hasta qué punto
los intereses comerciales españoles, como miembro de la Unión
Europea, discrepan de las reivindicaciones formuladas por un grupo
de países en desarrollo entre los que figuraba Brasil. Todavía
es pronto para saber si la iniciativa de los 21 países adoptada
en Cancún, constituye el inicio de una estrategia multilateral
de mayor alcance, como ya ocurrió durante la década
de los 60 y 70 con el denominado “ Grupo de los 77”,
que refuerce la capacidad de negociación económica
internacional de los países más pobres. Lo que a corto
plazo sí ha provocado es la ruptura del marco mundial de negociación
comercial, obligando a esos países más pobres a canalizar
sus relaciones comerciales con Estados Unidos y la Unión Europea
a través de la negociación bilateral en la que, obviamente,
se encuentran en una situación mucho más precaria.
Las tesis españolas han encontrado también una sutil
pero clara oposición brasileña en la XIII Cumbre Iberoamericana
de jefes de Estado y de Gobierno, celebrada en Santa Cruz de la Sierra
(Bolivia) los días 14 y 15 de Noviembre, en lo que constituía
el principal tema objeto de aprobación: la creación
de la Secretaría General Iberoamericana y la designación
de España como país sede de la misma. El traslado de
esta decisión a la siguiente Cumbre, hizo naufragar las expectativas
españolas y demostró la existencia de unas concepciones
discrepantes sobre el futuro de la Comunidad Iberoamericana en ambas
orillas del Atlántico. (17)
Mucho más claro y radical es el antagonismo de políticas
entre ambos países en cuanto a las relaciones con el régimen
castrista. Como ya ocurriera en años anteriores con el Presidente
venezolano Hugo Chávez, el presidente brasileño ha
mostrado su apoyo expreso al Gobierno cubano en un momento en que
las relaciones hispano-cubanas se encuentran profundamente deterioradas.
El alineamiento de las autoridades españolas con la posición
de la Unión Europea en su presión al gobierno de La
Habana para que detenga la persecución contra los dirigentes
de la oposición política del interior y garantice un
mayor respeto de los derechos humanos, desató una furibunda
campaña propagandística contra España y los
intereses españoles en la isla, directamente decidida e impulsada
por el dictador cubano, que intervino en la manifestación
realizada el 12 de Junio contra el Gobierno del Presidente Aznar. (18)
Sin duda las discrepancias entre las concepciones
y políticas
de Brasil y España respecto de Iberoamérica subsistirán
en los próximos años. Ello no debería ser un
obstáculo para que ambos países sigan colaborando en
la estabilidad y el desarrollo regional, ya que ésta región
resulta decisiva para los dos países pero, sobre todo, porque
el futuro de la democracia y la superación de las crisis sociales
y económicas que azotan a la mayoría de países
iberoamericanos depende, en buena medida, de esa colaboración.
Por consiguiente, el Gobierno español que salga de las urnas
el 14 de Marzo deberá buscar, de un modo más activo
y audaz que lo ha hecho el Presidente Aznar durante el ú ltimo
año de su mandato, aquellas fórmulas de entendimiento
con Brasil que le permitan aunar esfuerzos en la región, huyendo
de las infantiles rencillas por la hegemonía en la zona pero
sin caer en actitudes absentistas.
Ejemplos claros de estas actitudes absentistas
por las que suelen adentrarse los Gobiernos españoles cuando
sus iniciativas políticas en Iberoamérica no cosechan
los resultados esperados, lo constituyen las sonoras pasividades
de nuestros representantes
políticos y diplomáticos ante las crisis de Bolivia
o Perú. Las calculadas declaraciones oficiales cuando el 28
de Mayo el Presidente Alejandro Toledo decretaba el estado de emergencia
durante 30 días para poder enfrentar las masivas manifestaciones
promovidas por las organizaciones sindicales o, más tarde,
cuando el 17 de Octubre el Presidente boliviano Gonzalo Sánchez
de Lozada renuncia al cargo y huye del país como consecuencia
de las manifestaciones que durante todo un mes asolaron las principales
ciudades del país, demuestran, más que cualquier otro
argumento, la falta de una estrategia política general del
gobierno español en sus relaciones con Iberoamérica.(19)
13 - SOLA, L.- “Las perspectivas del gobierno: Lula: retos
e incentivos”.- Real Instituto El Cano. Análisis; (20/11/202);
http://www.realinstitutoelcano.org
14 - GERCHUNOFF, P.- “Argentina: el futuro del presidente
Kirchner”.- Análisis del Real Instituto El Cano (ARI);
nº 151 (2003).
15 - La adopción del Gobierno argentina de una normativa
que obligue a las empresas extranjeras que concurran a proyectos
en ese país a renunciar a la cláusula de arbitraje
internacional para dirimir sus diferencias con la Administración,
entraría en el terreno de exigencias abusivas para los intereses
de nuestras empresas que, tal vez, requerirían medidas de
retorsión.
16 - El caso de la retirada, en Septiembre de
2003, de Unión
Fenosa de la República Dominicana, constituye un precedente
claro de este tipo de situaciones.
17 - “Informe de Fernando Henrique Cardoso a la XIII Cumbre
Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno” (15 Noviembre
2003). http://www.oei.es/cumbres.htm MALAMUD, C.; MALLO,T.- “La
XIII Cumbre Iberoamericana de Santa Cruz de la Sierra: algunos pasos
significativos en la consolidación del sistema iberoamericano”.-
Análisis del Real Instituto El Cano (ARI); nº 155 (2003).
18 - MALAMUD, C.- “Triángulos peligrosos: Argentina
y Brasil en Cuba. La política exterior de los dos grandes
de América del Sur”.- Análisis del Real Instituto
El Cano (ARI); nº 124 (2003).
19 - Sorprende la escasa atención concedida
por el Real Instituto El Cano
a la crisis boliviana. Véase en
cambio:
BLANES, J.- “Bolivia en la hora actual”.- Revista Electrónica
de Relaciones Internacionales (REDRI);
nº 2 (Octubre 2003); http://www.iberglobal.com/redri/newslettersredri.asp
C/
Luis García, nº 5; portal 1; 3º-B 28223 - Pozuelo de Alarcón
(Madrid) - España .Telf: (34) 91-351-33-58